Ayer me desperté 7.30,
increíblemente temprano para mi, quienes me conocen saben que amo dormir, por eso mi papá me puso de sobrenombre domadora de colchones. Me levanté porque a las 8.00 había quedado en encontrarme con Valentina en
Ponte Milvio para ir a caminar. Estaba allí esperando y comenzamos la caminata, a pesar de que era temprano hacia calor, como todos estos días aquí en Roma, es que estamos en verano. A la mitad del camino me comenzó a molestar la rodilla va la parte de atrás y yo quería disimular pero no aguanté más y se lo comenté a Valen aminoramos un poquito el paso pero seguimos. Después
comencé a sentir algo en los dedos sabiendo que me estaban saliendo unas malditas ampollas!!! por
queeeeee???!! con el esfuerzo que estaba haciendo,
ufa mis nuevas zapatillas me juegan una mala pasada. Llegué a
Ponte Milvio muerta de sed cual perro en verano me abalancé al bebedero calme un poco y estiramos. Cuando llego a casa y me saco las zapas
uff unas tremendas ampollas
noooooooooooooooo, me pregunto porque me fijo en mis otras zapas y estas nuevas son medio número mas será por eso?? pero no me van a poder la
próxima me pongo un par grueso a ver si así resulta mejor. La rodilla me siguió doliendo todo el día y mas las ampollas me frustré porque a mi no me copa para nada hacer ejercicio pero se debe hacer, por que quiero bajar alguno kilos y además de la
diet obvio el ejercicio ayuda.
Tuve un día medio nublado por eso estaba medio enojada con todo pero llegó
Mao y enseguida me lee, es
increíble ,
obviamente cual niña le conté lo de la pierna y me dijo
ponete hielo vas a ver que mejora, le mostré las ampollas y me dice : me parece que alguien necesita mimos ... y si era así toda su atención y su amor me cambió el humor, siempre lo logra.
Que lindo no? sentir el amor del otro por uno.